viernes, 30 de septiembre de 2016

Qué he aprendido

Cambia, no tengas miedo. Cambio es sinónimo de crecer, de avanzar, de mejorar. A veces los ideales de toda una vida no son los mejores.

Tira, deshazte de cosas, son solo eso, cosas.

Un hombre solo quiere una cosa: estar tranquilo. Así que, por favor, no seas una broncas, no lo agobies, no vayas de víctima, no seas chunga. No seas el final de la juerga, sé el comienzo de la aventura.

Válete por ti misma. Sé una persona individual, entera, no dependas de otra. Elige.

Oxigénate, cultívate, busca nuevos aires, elige tener una vida aunque tengas pareja.

Lee y viaja, viaja y lee. Vive nuevas aventuras, búscalas. Acompañada o sola, pero hazlo.

No esperes que pase, haz que ocurra.

Experimenta, prueba, ensaya y erra. Equivócate, equivócate más, equivócate mejor.

Aprende a pedir perdón. Pide perdón.

No quieras siempre el mundo a tus pies, todas las miradas y todos los regalos. No tienes ocho años.

Pierde, porque perder es mirar desde el otro lado, vaciarte, poner a cero el contador. Y poco a poco irás siendo tu mejor versión.

Busca a un tío que no te necesite, solo que te desee, te admire y te respete. Uno que se sienta orgulloso de ti.

Sé paciente, sé amable, sé fiel a ti misma.

Nunca dejes de mirar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario