martes, 20 de enero de 2026

 No quiero olvidar esta noche cuando he salido del metro por la salida de Retiro, la de la rampa de calle Lagasca, la misma que conecta el jardín con la misma calle, de manera subterránea.

Según iba saliendo a mi izquierda iba apareciendo la Iglesia de San Manuel y San Benito, iluminada es aún más impresionante. En los AirPods sonaba Let Down de Radiohead. Y según subía para, casi al final girar por Jorge Juan me sentía libre y viva. Con la poca gente con la que me cruzaba.

miércoles, 31 de diciembre de 2025

2025

 30 cosas que me han hecho feliz este año:

1) R., mi peluquero, descubriéndome que el corte Bob es el que mejor me sienta.

2) Los veinte últimos minutos de “El Entusiasmo” de Pablo Remon. La última escena con la que, inesperadamente, lloré a lágrima viva.

3) Descubrir la Costa Brava en junio. Conocer Cadaqués por primera vez.

4) Volver a ver el Tenorio en el Romea con mis padres y mi hermana por enésima vez.

5) Ir a Xaudaró todos los viernes de noviembre y M. mi crush de la obra.

6) El cóctel de cereza del Ni- Fu Ni- Fa.

7) Ir a Cibeles de Cine en agosto.

8) La última semana de agosto en la Manga con el agua caribeña.

9) ¡Por fin me gustan las anchoas!

10) Volver al Jazz en San Javier.

11) Visitar Bilbao por primera vez y que me encantase.

12) Volver al Warm up como todos los años. Ver tocar a Niña Polaca, Sexy Zebras y Franz Ferdinand. Cenar en la peña huertana “El Alcancil” justo debajo de la que fue la casa de mis abuelos.

13) Conocer, de verdad, a F. y tener la certeza de que no puede existir un marido mejor para N.

14) Madrid floreciendo a finales de marzo, cuando aún hacía frío pero ya se asomaba ese sentimiento de que lo mejor estaba por llegar.

15) Cumplir 30 en París y subir, con mi amiga H., la Torre Eiffel ese día andando. La copa la noche en la que cumplí 30 en “Bambino”. 

16)  El concierto de Iván Ferreiro en una sala pequeña con mi padre, los de Leiva, Guitarrica y Carolina Durante en el Movistar Arena. La O.S.R.M. en el Auditorio.

17) La Atalaya en la asamblea con los Palomeros. 

18) Compré una mesita baja para el salón.

19) Volví a hacer mi tarta de queso.

20) La noche del Espresso Martini en Barcelona en la cafetería de mi amiga M. P. Ese fin de semana en Barcelona. H. T. el chico bajista en el club de jazz en el gótico con el que me hubiese casado.

21) Las visitas guiadas en el Prado con mi padre.

22) Convertirme en maestra panadera (con la Thermomix)

23) Que aquella noche de febrero D. me pidiera que le diera un beso con unos ojos de cachorro increíbles. D. con gafas. Todos los encuentros y desencuentros con D., las miradas, las caricias en el pelo, los roces casuales.

24) Aprender a hacer (intuitivamente) unas Gildas riquísimas.

25) La alegría cada vez que me he reencontrado con mi amiga V.

26)  Las veces en las que he sentido un atisbo de que podría volver a pasar: con H., con aquel chico al que le hice una foto en la regional con sus padres, con M. el encargado de seguridad en la constru, cuando conocí a F. el amigo de mi amiga M.

27) Los sitios riquísimos en los que he comido o cenado: Nato, El Rebost, bar Alegría, la Perejila, Miramar, la casa de mi amigo N., el Narita, La Viña, Conjugoo, la casa de mis padres, el falafel callejero de Le Marais.

28) Aquel día de julio increíble en Collados con mi amiga G., cuando nos trataron de lujo por nuestra cara bonita.

29) El disco de Guitarricadelafuente en el que me atravesaron BABIECA! y Tramuntana hasta las lágrimas. También Gigante de mi querido Leiva, Lux de Rosalía y San Felices de La M.O.D.A.

30) Volví a hacer pilates.

martes, 4 de noviembre de 2025

Octubre

 Qué gran mes ha sido octubre. Qué feliz he sido.


Y recupero la ilusión y la sensación de que pueden pasar cosas bonitas, tiernas y emocionantes cuando suena 1999 de Love of Lesbian y después el siguiente verso de Alsa pa Madrid de la M.O.D.A:

Cada vez que paso por la plaza

veo la catedral

pienso en esa tarde que viniste

en ese beso bajo el soportal

eso es imposible de olvidar

lunes, 16 de septiembre de 2024

D

 Fue un martes a finales de febrero, frío pero soleado, cercano a la primavera. Mi padre vino a pasar el día a Madrid y fuimos de museos.

Estuvimos toda la mañana en el Prado y comimos allí. Al salir, pasando por la Plaza de la Lealtad, te envié una foto del edificio donde están tus oficinas. Solo la foto del edificio y un emoji de una manito que se agitaba saludando. A los pocos segundos mi objetivo se había cumplido: de manera instantánea me proponías tomar un café, en un rato, en un hueco que tenías entre varias reuniones. 

Después de varios mensajes quedamos en vernos a las seis, abajo, en la puerta de tu edificio. Mi padre y yo pasamos la tarde en Recoletos viendo una exposición de Chagall; después, lo acompañé a la boca de metro de Antón Martín para que llegara a Chamartín, de donde salía su AVE.

Bajé andando por la calle del Leon hasta el Congreso, crucé el Paseo Del Prado, con manifestación incluida, pasé por al lado del Ritz y te esperé en la puerta. Hacía frío, esperé media hora en la calle porque tu reunión se alargó; entonces empezaste a enviarme mensajes pidiéndome perdón y disculpándote de mil maneras diferentes. Mientras tanto me entretenía observando los diferentes tipos de chicos que bajaban del edificio y algunas mujeres, todos desprendían una energía muy fuerte que transmitía poder y seguridad.

La espera mereció la pena. Nunca olvidaré el momento en el que te vi bajar, salir del edificio, guapísimo con tu ropa de inversor. Tengo ese momento grabado a fuego en mi cabeza. 

Cuando bajaste yo estaba al teléfono, había aprovechado para hacer algunas llamadas. Te pedía perdón por gestos. Entonces te llamaron a ti y a los segundos yo colgué «No sé cuántos millones de euros, bla bla bla, fondos indexados… Bla bla bla… Quedamos el martes y lo cerramos… Bla bla bla.» Fuimos a una cafetería cerca, en una calle que llega al Retiro; y por el camino me preguntaba qué hacía allí contigo, cómo había llegado a esa situación, me preguntaba si todo eso tenía algún sentido. 

Tomamos un café manteniendo una conversación un poco torpe, digamos que a ti no se te da muy bien conversar y yo estaba ligeramente nerviosa y tensa por la situación: era la primera vez que quedábamos los dos solos.

Raro, cómodo, un poco aburrido a ratos, un poco lento, caótico… ¿bien?


domingo, 19 de mayo de 2024