Que no os engañen: el año empieza en septiembre, no en Enero.
Septiembre siempre ha sido bonito cargado de fiestas, de reencuentros muy esperados, de nuevas rutinas cada año, un mes por el que asoma el maravilloso otoño que está por llegar, porque cada cambio de estación siempre es ansiado y esperado.
Pero sobre todo septiembre ha sido siempre el mes de los cambios: de casa, de estación, de ciclo, de fecha, de corazón, de paisaje, de horarios, de temperaturas, de compañeros...
Y este nuevo año empiezo de cero, los cambios se avecinan por dentro y por fuera.
Agarrense que vienen curvas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario