En la puesta de sol cuando el cielo se difumina en tres colores a orillas del mar, azul ,naranja y rosa, una gaviota pasa por encima de esos tres colores. Respiro hondo, la arena empieza a enfriarse bajo mis pies. Oigo el sonido de el mar y las gaviotas, que ésta vez se paran en la orilla de la playa y parece que, como yo, observan el espectáculo. Poco a poco el sol se va escondiendo más, el cielo progresivamente se vuelve azul marino. Finalmente llega la noche, tan elegante como siempre, tan fresca, tan estrellada y mágica a orillas del mar. Ahora solo se ve la espuma blanca del mar, pero el sonido hace el resto. Me acuesto en la arena., ahora helada, observo las estrellas, las cuento, una por una y mientras las miro me sumerjo en mis sueños.
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