Somos todo lo que no decimos cuando no hay distancia entre nuestras bocas, entre nuestros cuerpos, mientras pasas tus manos cálidas por mi espalda y yo te acaricio la nuca y te beso el cuello.
Somos todas las veces que nos hemos reído por esa complicidad inevitable.
Somos todos esos secretos que no confiaríamos a nadie más.
Somos la envidia de muchas parejas sin ni si quiera serlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario