lunes, 5 de diciembre de 2011

Gracias mamá.

Cuando ves trascender el mundo a tu alrededor, cuando ves que todo va demasiado rápido, a veces te sientas en un rincón y callas para observar la situación, la gente de tu alrededor se ríe, sale, se lo pasa bien, viven. Mientras tanto tu vida va desde tu habitación hasta la ducha , de la ducha  a la cama, de la cama al instituto y vuelta a empezar, ves que el bachillerato te está robando la vida, que ya no eres tú, que te afecta en todos los sentidos, incluso tu vida social está medio muerta; ya no existen los fines de semana, ni los viernes, ni los puentes, ni siquiera los días festivos. En resumen te vuelves una zombi que solo vive para estudiar con una vida gris, taciturna, lúgubre, y las cosas, por pequeñas tonterías que sean, te hacen feliz.

Llega el lunes, vuelve el castigo, empiezas el día llorando a las ocho de la mañana, y para colmo después tienes un examen. Llegas del instituto después de una "gratificante" clase de educación física, mi asignatura favorita por supuesto; Llegas a casa una hora antes y te encuentras que tu madre te ha comprado los botines mas bonitos del mundo, con los que soñabas, y además le han costado setenta y cinco euros. Es la tontería mas grande del mundo pero en ese momento quieres abrazar a tu madre y besarla hasta que se acabara el mundo. Es una tontería por la que te sientes viva.

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